martes 3 de marzo de 2009

Rutina

Como un tren de Alta Velocidad. Así se mueve mi mundo a las 8 de la mañana.
Salto de la cama gracias al peor invento de la historia, el despertador, me enfundo los vaqueros y a desayunar. Salgo corriendo de casa, entro en el metro y… ya es demasiado tarde otra vez. ¡Bienvenida a la rutina!
A medida que entro en el vagón me doy cuenta de que son las mismas caras las que ocupan sus asientos. Todas son parecidas: aburridas, cansadas, con sueño, perezosas, dormidas. Un silencio raro, entre tedioso y siniestro, invade el pequeño espacio en el que la muchedumbre lucha por encontrar su hueco como si de un Tetris humano se tratase. Si observas un poco, puedes ver que unos miran a otros, tal vez buscando con ello distraerse pensando en la vida y milagros de la persona a la que observan. Otros prefieren echar un ojo al periódico del vecino o tal vez a la última novela de Ken Follet. Los más ansiosos esperan como leones en la selva un asiento libre sobre el que caer y los más perezosos dan cabezadas apoyados contra la barra.
Fin de trayecto.
Ante mi aparecen las escaleras que me devolverán a la superficie. Uno, dos y hasta tres tramos interminables y de repente ahí están: el mismo torno, la misma puerta y la misma calle. Hoy algo ha cambiado: ha caído el diluvio universal y al gente camina aún más deprisa de lo habitual para no mojarse. Saco el paraguas e intento no sacarle un ojo a alguien con tan temible arma. Y por fin... la oficina. Ese lugar en el que paso la mayoría de las horas de mi vida...
Pero lo mejor es... que ya es martes y solo quedan de momento tres días como este.

10 comentarios:

Mochito dijo...

Si! el dia de la marmota se nos repite, verdad???? pero bueno, tendremos que intentar buscar otros alicientes para no caer en el bucle diario ;)
Besos!

Emiliakus dijo...

Mi rutina es algo más monotona, con días eternos dentro de la barra de un bar y saliendo de casa cuando el resto del mundo sigue durmiendo, haciéndote el único deambulante de un pueblo pequeño.

AL menos ves alguna que otra cara al empezar el día.

El peor invento de la historia fue el ticket para hacer cola, ya que siempre se te cuela alguien por enchufe...

Un saludo.

Jim dijo...

Que rollo de rutina eh???

Hace unos cinco años que ya no voy en metro al curro, pero cuando iba, me pasaba lo mismo que a ti: los mismos desconocidos todas las mañanas.

Pero cuando iba al instituto era todo más siniestro. . . .en vez de en metro iba en autobús y recuerdo que como era una ruta no muy transitada, siempre estábamos los mismos. Pero cuando digo los mismos, me refiero a:LOS MISMOS, en mayúsculas. . . . .todo el mundo en el autobús tenía “su” asiento.

En la primera fila y detrás del conductor: una señora mayor. Dos asientos detrás de ella: la chica con gafas que siempre leía libros. A su derecha, aunque cruzando el pasillo, el chico engominado, de espaldas a este, una persona calva que siempre tenía una mirada extraña(y como siempre se sentaba mirando hacia atrás, es del único que recuerdo su mirada). Al final del todo , y en el medio de los asientos, un melenudo con la música puesta al tope y la mochila tirada en el suelo. Dos filas delante de él y con la cabeza pegada al cristal: YO!(intentando dormir un poco) y a mi derecha, pero cruzando el pasillo, una chica de mi misma edad. . . .

Brrrrrrr, que escalofrío!!!. Como dice Mochito: “el día de la marmota”. . . . jejeje

Besosss
Jim

Incomprendida dijo...

Mochito, tengo que alquilar esa peli ya! jeje ;p
Muaks!

Emiliakus, la verdad es que salir a horas así de casa es una faena... yo lo de madrugar lo llevo fatal, así que no puedo ni pensarlo... El ticket es otro invento de los peor, pero para mi el despertador gana... jeje

Jim, rollazo de rutina sí...
esos desconocidos conocidos...jaja... qué suerte que ya no cojas metro ni bus! es cierto que los atascos son desesperantes pero no sé yo qué es peor. Aún tengo la esperanza de que me toque el Euromillón!
;p
Besos!!

Dudosa dijo...

Yo soy usuaria del metro y siempre cuando entro en el vagón busco a las caras conocidas de todos los días, según quiénes sean, sé si llego pronto, a la hora o tarde, jajajaja!
Siempre llevo un libro para que me acompañe en los trayectos. Leo, excepto cuando hay alguien alrededor hablando a gritos. Pierdo la concentración y ya me pongo a oír, en fin, la rutina

Incomprendida dijo...

Dudosa! jeje... ya era hora de verte! pues la verdad es que ya es raro encontrar a alguien dando gritos a las 8 de la mañana... jeje... pero bueno, oye hay gente que se levanta muy eufórica... jeje
muaks

El Sombrerero Loco dijo...

Yo a veces cambio mi ruta para ir a currar para no encontrarme cada día con lo mismo...
Veo que tu tb tienes parte de Wonderland en tu blog ;)
Nos leemos!!

Castrodorrey dijo...

¡Ay, el metro de Madrid... no sabes todo lo que me trae a la memoria! Si, los mismos zombis que parece que tienen miedo de mirar al lado. Y si se te ocurre ser afable y comentar algo con el viajero más próximo, ¡cuidadito, que se puede echar a correr! Eso si, es la forma más rápida de viajar en tu querido Madrid, y el mio, aunque ya no lo frecuento como antes.
Un abrazo, y no temas a la rutina...jejeje...es el pan nuestro de cada día.

Miguel González Aranda dijo...

Joe!!
Yo siempre cuando desayuno pienso,
¿que cojones puedo hacer yo para no madrugar todos los días y no tener que trabajar???
Lo de la quiniela, no me vale.

Un saludo

Incomprendida dijo...

Sombrerero loco, esa es una idea genial! la verdad es que probaré a variar un poco mi ruta... y sip! yo tb tengo prte de Wonderland, más com Alicia que como Sombrerero jeje... pero ese es uno de mis personajes favoritos! ;p

Catrodorey, MAdrid tiene magia pero es cierto que la genteaquí actúa así... jeje...

Miguel, jeje, si encuentras la fórmula dime el secreto... yo cada día busco tb la fomra de hacerlo... pero nada... ;p